Probablemente sea un signo de los tiempos, pero hoy las acciones legales no se circunscriben al trabajo de los abogados, sino que se defienden y difunden en redes sociales. Y aquí, donde manda la viralidad, el relato comunitario parece valer incluso más que cualquier sentencia jurídica. La última en probar suerte para llevarse la razón en la plaza pública digital ha sido la perfumista Jo Malone, que esta semana compartía un vídeo en su cuenta de Instagram defendiéndose de la demanda con la que el grupo Estée Lauder la desafiaba el pasado mes de marzo. A ella y a la matriz británica de Zara.
Fuente: elpais.com