La última encuesta sobre tendencias sociales publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el pasado diciembre señalaba que Internet y las redes sociales es lo que más ha influido en los últimos dos años en las opiniones y decisiones políticas para el 30,4% de los españoles. Por detrás está la televisión (para el 28,8%) o los propios candidatos políticos (23,6%). Lo que sucede tras la pantalla de nuestros móviles importa, y mucho, porque su impacto en el mundo real tiene consecuencias cada vez más poderosas. Por eso, no es de extrañar que en un presente convulso, con asuntos como la invasión de Irán, el genocidio en Gaza o el auge de los gobiernos con derivas autoritarias, el debate sobre si los creadores de contenido, muchos de ellos estrellas de Internet, deben posicionarse y expresar su opinión sobre ciertos temas, se haya intensificado en los últimos tiempos.
Fuente: elpais.com