En medio de la versión rave de CUUUUuuuuuute en el Lux Tour, entre el cabeceo de Rosalía, el botafumeiro gigante escupiendo humo y destellando luces de neón, ahí está ella en el centro de la pista, entre la multitud: la directora de la orquesta no solo está marcando el tempo rabioso con su batuta, sino que todo su cuerpo vibra con regodeo de lado a lado, cada vez de forma más acelerada al compás del beat electrónico. Sus largas trenzas platino coletean y desafían la gravedad, sus estelas también dirigiendo a los músicos y reflejando el éxtasis del estadio entero en comunión. Rosalía desaparece y la música transiciona a una remezcla de Eurythmics, Sweet Dreams (Are Made of This) y Yudania Gómez Heredia entra en trance ritual, meneando sus hombros y caderas como si siguieran toques de batá. La ha montado un santo. Todos los ojos puestos en ella. Su sonrisa perenne.
Fuente: elpais.com