En septiembre de 2022, la muerte de Mahsa Amini, una joven iraní de 22 años detenida por la policía de la moral por supuestamente incumplir las normas sobre el velo islámico, desencadenó una oleada de protestas en Irán contra la obligación de las mujeres de cubrirse el cabello. Cuatro años después, al otro lado de la frontera, el hiyab vuelve a provocar manifestaciones, pero por el motivo contrario. En Azerbaiyán, alumnas y profesoras denuncian que no pueden acceder a los centros educativos por llevarlo. Las protestas han provocado decenas de detenciones y un enfrentamiento político con Turquía, el principal aliado de Bakú.
Fuente: elpais.com